Beneficios y propiedades de la Manteca de Karité

La Manteca de Karité es uno de mis productos favoritos. No solo por su contrastada eficacia, sino también por su gran versatilidad para el cuidado de nuestra piel y cabello. Si quieres conocer todas sus propiedades, ¡sigue leyendo!


Contar con una piel bien nutrida e hidratada es esencial. Y no solo hablamos del factor estético, sino también de la salud de nuestra piel. Esto es especialmente crítico en invierno, cuando el frío, la sequedad o el últimamente tan utlizado gel hidroalcohólico dejan la piel sin defensas. Sabañones, rojeces, labios agrietados y manos resecas suelen ser habituales en esta época del año sino proporcionamos una buena protección.

En este sentido, una de las mejores formas de proteger y a la vez nutrir la piel de forma natural es a través de la manteca de karité, un producto natural cada vez más habitual en el cuidado corporal y la cosmética que ha sido muy utilizado a lo largo de los siglos en África gracias a sus excelentes propiedades curativas e hidratantes.

¿Cómo se obtiene la Manteca de Karité?

Si echáis un vistazo a la composición de muchas lociones hidratantes, bálsamos labiales o cremas de manos, veréis que la manteca de karité aparece con frecuencia bajo el nombre de Butyrospermum Parkii Butter.
También podemos comprarla como manteca refinada, aunque perdiendo propiedades y beneficios. Sin embargo, la mejor manera de conseguir todos sus beneficios es comprándola en su forma más pura, sin refinar ni desodorizar.

Y así precisamente, en su formato más puro, la comercializa Mentabio bajo la marca Ètik Mundi.

Ètik Mundi es una marca nacida alrededor de los valores de la sostenibilidad y el comercio justo. Toda su gama de productos está basada en la manteca de karité 100% pura, cruda y sin refinar.

Es originaria de Ghana y la historia sostenible de su producción es su mayor activo, ya que proporciona a las mujeres el único ingreso seguro para su familia. Ellas son las encargadas de cosechar, limpiar y prensar las nueces de karité para venderlas; se trata de una materia prima que ha tenido un impacto positivo y muy significativo en distintas comunidades de Ghana y que ha brindado una infraestructura sólida de subsistencia.

Asimismo, Ètik Mundi obtiene su manteca de karité de una extracción por presión en frío y sin refinar para garantizar la máxima calidad y efectividad de los principios activos del fruto, con lo que conserva su color amarillo original, un olor similar al de la nuez y todos sus activos, vitaminas y virtudes, que son muchas.

Propiedades y beneficios de la Manteca de Karité

Como hemos dicho, el Karité es un excelente protector de nuestra piel ante el frío. Pero es que, además, disfruta de un sinfín de beneficios y propiedades para la salud de nuestra piel y cabello gracias a su riqueza en vitaminas A, K y E (tocoferoles), que son conservantes naturales y antioxidantes. Su textura sólida tipo mantequilla, permite que, al entrar en contacto con el calor corporal, se convierta en aceite. Ofrece una agradable aplicación en cualquier parte del cuerpo y es perfecta para bálsamos.

Es especialmente eficaz para para regenerar y nutrir pieles secas, atópicas o con problemas dérmicos. Estos son algunos de los princiales usos y beneficios de la manteca de karité:

  • Su extraordinaria aportación de vitaminas y minerales lo convierten en un excelente producto antiedad. Si se usa a nivel facial, será suficiente con una dosis similar a la de una avellana para no dejar sensación de piel grasa. Con una mínima porción de karité será suficiente para fundirla con el calor de la palma de la mano y aplicarla mediante masajes ascendentes.
  • La manteca de karité disfruta con una gran capcidad de retención de la humedad. Por ello es un producto perfecto para conseguir hidratación y nutrición de efecto prolongado. Con su apliación, la piel quedará más flexible, elástica y sedosa. Muy eficaz para hidratar zonas con tendencia a una mayor sequedad como manos agrietadas, codos, talones, pieles descamadas…
  • Como podéis suponer, al ser un buen producto antiedad, también es un potente cicatrizante. Por ello, el karité es capaz de actuar contra estrías, arrugas e incluso manchas en la piel.
  • Por su composición natural, el karité nos proporciona cierta protección solar– equivalente a un factor 8–, aunque ello no implica que podamos utilizarlo como protector solar para ir a la playa o la montaña. Eso sí, funciona de maravilla como remedio para las quemaduras solares e incluso picaduras de insecto.
  • Gracias a su poder antiinflamatorio natural podemos tratar sin miedo y con excelentes resultados eczemas, úlceras, roces, moratones, sabañones… También es perfecto para utilizar como after-shave, para después de la depilación o aliviar pieles irritadas.
  • También es un producto perfecto para cuidar de tus tatuajes.
  • ¿También sirve para el cuidado del cabello? Efectivamente. Ya sea sola o combinándolo con otros aceites, es un excelente ingrediente para realizar mascarillas capilares, nutriendo la fibra y el cuero cabelludo, ayudando así a su regeneración.

Una advertencia: la manteca de karité contiene látex natural. Si bien no es exactamente el mismo que el de la savia del árbol de caucho, su composición química es muy similar. Y aunque las cantidades son pequeñas, debes ir con mucho cuidado si eres alérgico al látex.

 

Como hemos visto, la versatilidad de la manteca de karité es excepcional. Podemos utilizarla como crema facial de día y noche, como crema corporal, para nutrir las zonas más secas de la piel o incluso como mascarilla capilar hidratante.

Si todavía no la habéis probado, os recomiendo que lo hagáis. Veréis cómo acaba convirtiéndose en uno de vuestros básicos para nutrir el cuerpo, una forma de hidratación totalmente natural y apropiada para todo tipo de pieles.

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